lunes, diciembre 04, 2006


Serie: La raza ilustrada

La realidad virtual y la política en México

Dr. Fernando Talavera

1. Tengo un amigo que vive en un pueblo situado a dos horas de esta megalópolis, es jubilado y ha decidido aislarse del mundo exterior, aunque mantiene una intensa vida social con su numerosa familia y con un círculo de compañeros locales. Se informa de lo que ocurre fuera de los límites municipales mediante numerosos y escogidos programas de radio y televisión y esas transmisiones han sido su guía para los acontecimientos extraordinarios que estamos viviendo en el Distrito Federal. Su situación informativa es muy parecida a la de todos nosotros, chilangos, con respecto al mundo fuera del DF, más aún, fuera del territorio nacional, o sea la forma de mantenernos informados es mediante las noticias de las agencias internacionales como lo son AP, EFE, ENN, AFP, AGI, ANP, Reuters, CNN, etc.

Esta realidad (la del mundo de las noticias) que no podemos alcanzar directamente y que se nos hace presente por la transmisión de información, ha evolucionado desde las cartas entregadas por el correo, o el telégrafo que informaba por escrito casi instantáneamente de estación a estación, o el teléfono que nos permite platicar en tiempo real, hasta llegar a las imágenes instantáneas obtenidas en el lugar de los hechos y que vemos por fotografías o por la televisión haciendo cada vez más concreta (porque son imágenes casi iguales a las que ven nuestros ojos en el mundo exterior) la reconstrucción en nuestro cerebro de una realidad virtual.

El término realidad virtual es un concepto muy controvertido y todavía en evolución que proviene de la informática (Internet dixit): en 1965 fue concebido por el Dr. Ivan Sutherland, hoy miembro de Sun Microsystems Laboratories, quien en 1968 junto a David Evans crearon el primer generador de escenarios con imágenes tridimensionales, datos almacenados y aceleradores. En ese medio el nombre de “realidad virtual” tiene variadas definiciones e interpretaciones muchas de ellas envueltas en la especulación y la fantasía. Comencemos con una que parece sensata: realidad virtual es "La simulación computarizada de variados medio-ambientes percibidos por mecanismos sensoriales humanos, buscando así proporcionar al usuario la sensación de que está inmerso en escenarios compuestos de medio-ambientes artificiales donde se tiene la capacidad de interactuar con otros habitantes de ese mundo virtual, a veces previamente programados, a veces manejados por personas externas y a veces una mezcla de los dos".
La meta básica de la realidad virtual es producir en nuestro cerebro un ambiente que sea indiferenciado de la realidad física; algunos de sus logros ampliamente anunciados son: el ciberespacio (gráfico, multiparticipativo, distribuido e independiente de una plataforma), la telepresencia (ver a través de los ojos de un robot que se desplaza en un espacio desconocido), además de sus múltiples aplicaciones en la enseñanza. Los tres pueden calificarse como grandes logros pero, como todo en este mundo, estos logros coexisten junto a la parte sombría de la realidad virtual: la tergiversación informativa que conlleva engaño y manipulación a sus usuarios como se registra enseguida.
Exceptuando las monstruosidades de la guerra, la película de mayor impacto en nuestras mentes y que ha dejado esas imágenes grabadas ahí para siempre, tal vez ha sido el alunizaje de un ser humano (tenía que ser estadounidense) el 21 de julio de 1969; esa virtualidad empequeñeció la hazaña del primer hombre espacial: Yuri Gagarin, cosmonauta soviético que el 12 de abril de 1961 a bordo del Sputnik dio una vuelta a la Tierra. Ahora ya no es un secreto que la virtualidad del alunizaje parece ser una impostura (por favor consulte en Internet LA ¿FARSA? DE LA LUNA presentado por Jesús Cancillo quien incluye fotografías “en la luna” y rigurosos análisis de las mismas).
Si este viaje a la luna de la NASA hubiera sido hecho público como ficción, al estilo de la famosa narración contada por Julio Verne, probablemente hasta hubiera merecido un premio de alguna Academia Literaria pero al ser presentada como algo real se convirtió sencillamente una mentira. Conviene agregar que también se puede engañar con verdades a medias, por ejemplo, es muy probable que los astronautas hayan dado algunas vueltas a la tierra para darle más realidad al “alunizaje” ya que sí hubo un despegue y un aterrizaje reales. Pero también se puede engañar con imágenes verdaderas pero que han sucedido en otro espacio físico (como en el caso del “alunizaje”) o temporal.
Pero hay más: ya existen noticias acerca de que el llamado “día cero” (11 de septiembre de 2001) por el derrumbe de las torres gemelas de Nueva Cork, fue planeado por el gabinetazo de Bush para justificar las guerras con Afganistán e Irak. Hasta ahora la considero una exageración aunque ya ninguna manipulación mediática me parece imposible de realizar por los que “sí las pueden”. Curiosos: queda pendiente la búsqueda de pruebas en Internet de que los avionazos desde arriba, no pueden derrumbar esas torresotas desde abajo.
Se sugiere buscar la temperatura máxima que pudiera alcanzar el combustible de los aviones y compararla con la temperatura en que el acero de las estructuras se podría colapsar, enseguida compararla con la hipótesis de que “alguien” dinamitó los edificios desde abajo. Nota: si son malpensados ese “alguien” pudiera ser substituido por Bush y, por favor, no se olviden agregar “en última instancia”. Y como el dicho “cría fama y échate a dormir” es implacable ya existe la versión de que aunque el gobierno de Bush no ordenó la destrucción de las torres si permitió que el atentado se llevara a cabo aunque su policía secreta ya sabía que iba a suceder y en lugar de prevenir facilitó el atentado que costó muchas vidas de trabajadores mexicanos, (véase: http://video.google.com/videoplay?docid=-5946593973848835726&hl=en)


2. Hasta hoy los expertos nos dicen que la realidad virtual anida en los bits de las memorias electrónicas compuestas por millones de ceros y unos, codificados para simular, emular, construir realidades que sólo ahí existen y que su creación persigue propósitos múltiples: como entretener, entrenar con imágenes en movimiento, enseñar mediante la práctica, arte (por ejemplo, mediante la simulación de la visita a un museo), historia (pasear por las calles de la Roma imperial y platicar con Julio César) y… apenas es el comienzo.
No obstante todo este brillante futuro, ya es tiempo de ampliar el concepto de realidad virtual incorporando su lado obscuro, la otra cara de la moneda, que toda obra humana tiene y que, en este caso, pudiera condensarse en una sola palabra: manipulación. Son correctas pero insuficientes las denuncias del mal uso que se hace con la realidad virtual (por ejemplo: el pretendido alunizaje humano elaborado con un conocimiento del espacio que fue irrefutable en su tiempo y que engañó al mundo entero. Pero después de 37 años de acumular conocimientos del espacio exterior, ya pueden percibirse fallas ahora evidentes en las fotografías de archivo disponibles (parece ser que los rollos de video originales que vimos en 1969 ya son inconseguibles, y si esto es cierto, sería la mejor prueba de su falsedad).
La limitación actual del concepto de “realidad virtual” es ubicarla únicamente en las memorias electrónicas. Pero sucede que ahora ya sus efectos en la mente de los hombres son tan preocupantes que urge su concientización. Comencemos con la siguiente propuesta:
La realidad virtual también existe en las neuronas de la humanidad
Esta ampliación radical del concepto, nos permite una mejor apreciación de la realidad total (la que existe fuera de nuestro cerebro al ser percibida directamente mediante nuestros sentidos, y la realidad virtual que existe solamente en nuestro cerebro al ingresar por ojos y oídos las imágenes y los sonidos de la televisión u otro medio electrónico). Pero, ¿por qué antes nuestro cerebro podía discriminar la reconstrucción de la realidad externa? Es decir ¿no existía en nuestras neuronas la realidad virtual, o era tan débil que no influía mayormente en nuestra construcción mental del mundo exterior? Veamos dijo el ciego: puede decirse que, como humanidad, nuestro cerebro también se ha nutrido (crecientemente desde la invención de la imprenta -China por cierto- ) de los medios masivos de comunicación que nos informan de lo que sucede más allá de las fronteras físicas que cada uno de nosotros tenemos. Y eso mismo ha sucedido con el teléfono, el telégrafo, la radio, los diarios y revistas, etc.
Pero en los últimos años ha habido un cambio cualitativo que, a los que saben de este asunto no les conviene divulgar porque acotaría su poder: ahora la televisión nos permite “estar presentes” en un escenario que se está desarrollando en ese mismo momento en otro lugar del mundo, y nuestro cerebro lo percibe a través de nuestros ojos como una realidad que ciertamente lo es. Por eso cualquier persona que vea televisión puede decir “yo lo vi” y esa visión es tan real (con las limitaciones del tamaño y la precisión de la pantalla) que es irrefutable porque lo visto y oído en la pantalla es extraído directamente de una realidad lejana.
Entonces tenemos que lo percibido en “la tele” es irrebatible porque el ojo y el oído son los sentidos más influyentes que transmiten información al cerebro, -difícilmente algo que tientas o hueles sustituye a la imagen y al sonido, aunque es cierto que pueden modificarlos, pero no substituirlos-, por ejemplo, oliendo decir: huele a podrido, o tentando afirmar: no es tan duro como parece. Pero también el conocimiento puede filtrar lo visto y oído en la televisión; de ahí la importancia del concepto ampliado de realidad virtual.

3. Pero ¿para qué tanta alharaca filosófica? La verdad es que la economía es lo fundamental -en tiempos de paz- y en la coyuntura electoral los programas económicos de los dos candidatos fueron percibidos como la parte más importante de las elecciones del 2006; pero ¡oh sorpresa! lo que parecía tan sólido como el acero, el IFE y el TRIFE (instituciones reforzadas con 12 mil millones de pesos), pues fallaron (fallaron en los dos significados del verbo: tanto en la determinación del litigio como en la equivocación). Fallaron por lo menos para ¿la mitad? de la población activa políticamente, provocando que ahora la política sea: más importante que la economía, venga por sus fueros y domine el escenario nacional.
Y ahora sí, como los demonios ya andan sueltos en México, veamos qué pasa: un resultado de las campañas electorales ha sido un odio creciente entre las dos clases sociales fundamentales del capitalismo, reconocidas en la cultura mexicana con nombres diversos, tales como: a) los capitalistas y los proletarios, b) los de “arriba” y los de “abajo”, c) los ricos y los pobres, c) los creadores de riqueza y los trabajadores, d) los del partido del orden y los alborotadores, e) los azules y los amarillos, f) los “pirrurris” y los “nacos”, y otros más que ya surgirán de nuestro prolífico y barroco lenguaje mientras más se caliente el sartén político.
Pero cuando de realidad virtual se trata, las dos “clases sociales” son: los que poseen los canales de televisión 2 y 13 y los que ven sus transmisiones. Veamos más de cerca los demonios de la realidad social en México: en primer lugar conviene señalar que de los seis puntos, de la a) hasta la f), registrados en el párrafo anterior, la población es cuantiosa en cada uno de los lados, en claro contraste con la realidad virtual donde la diferencia es abismal: las dos personas dueñas de los únicos dos de canales de televisión de alcance nacional (Azcárraga Jean y Salinas Pliego) en un lado, y el resto de los mexicanos que ven televisión, en el otro lado.
Entonces tenemos que los dos dueños de las televisoras tienen el control de sus señales, las cuales al ser enviadas pasan a conformar las realidades virtuales en nuestras mentes. Hasta aquí la tecnología merece aplausos, pero el problema se ubica en la parte de la realidad que es mostrada en la televisión para provocar la reacción deseada en sus pasivos usuarios. Sucede que ambos canales tienen “preferencia” por el derechista PAN, o están muy agradecidas con el PAN, y el PRI en desbandada, por la ley Televisa, o se “han vendido” al PAN, o…@...#...%...=…I…Y…W… (este espacio es para que el lector lo llene a su gusto).
Cualquiera que sea la explicación, el resultado es el mismo: el duopolio informativo de la imagen en movimiento -la más poderosa en la formación de la realidad virtual- no mantiene una posición neutral en el asunto político, es decir que el poder mediático más poderoso impone a sus televidentes su posición política. Pero esto no es todo, la prensa nacional y la radio también han tomado partido en la coyuntura electoral aunque en proporciones menores que en la televisión. Por eso el asunto para todos los medios es el mismo: la población que se expresó políticamente en las urnas está dividida en dos partes casi, casi, casi, iguales; mientras que los medios están cargados, muy cargados, cargadísimos a la derecha. ¿Ésto es democracia? Es claro que no.
Ante la ausencia de democracia, el resultado es catastrófico en el ajustado resultado electoral donde hubo, y sigue habiendo, una manipulación gigantesca para forzar la aceptación del “triunfo” de Calderón mediante la conformación de una falsa realidad virtual en México y también en el extranjero, con el agravante de que fuera de nuestras fronteras existe un grado mayor de distorsión por la dificultad de cotejar la información con personas que “estuvieron ahí”. Este modelo informativo mexicano (MIM), duopólico, manipulador, cerrado, unilateral, vertical y totalitario, que impera en nuestro país, ha provocado que la población utilice cada vez más la comunicación directa, más verdadera aunque con dificultades mayores para conformar una visión totalizadora.
El MIM también es culpable de haber propiciado que la confrontación, la cual podría haberse transmitido en los medios para acabar, por ejemplo, con el claro divorcio entre la actividad parlamentaria y la vitalidad de la sociedad civil (imaginemos los agarrones: emotivos, racionales, futuristas, unitarios y vitales, de toda clase y nivel de amarillos contra azules que permitiría además su reproducción –de los mejores, claro- para que en el extranjero se reconozca nuestro grado de avance político). También el modelo informativo es culpable de que los privados de aparecer en la pantalla chica se hayan apoderado parcialmente de las calles y otros lugares públicos (ojo automovilistas, en el remoto caso de que les llegue este mensaje, para que se vean picudos y dirijan sus mentadas a los poderosos causantes y no a sus estorbosos efectos), donde el Distrito Federal y la capital oaxaqueña son los casos mayores.
Un fraude electoral que se trata de ocultar detrás de los velos de las campañas de miedo y odio (¿copiada de la campaña “bushiana”?) de los spots calderonianos apoyados por la escasa neutralidad mostrada por el aparato gubernamental y su presidente Fox, de la manipulación electrónica de los votos, de una legalidad alterada por la conformación de un IFE y un TRIFE acomodaticios, y por unos medios de comunicación muy alejados de los principios de igualdad y transparencia que bien pudieran resumirse en la siguiente definición del Programa de Libertad de Expresión publicado por la Universidad de Chile:
“Se entiende por libertad de expresión al derecho a la coexistencia, expresión y circulación, en igualdad de condiciones, de visiones plurales del mundo que cristalizan en diferentes opiniones, creaciones y puntos de vista, lo cual tiene como sustento la capacidad de aceptación de la diversidad y se guía por principios como la tolerancia y el pluralismo”.
Esta tesis bien podría ser el punto de partida de una apertura legal y moral para que se elimine el monopolio informativo permitiendo la apertura de transmisiones de imagen a los pueblos, centros culturales, universidades, etc., además de exigir a las empresas ya consolidadas en los medios de comunicación a que cumplan con la misión informativa que les ha encomendada una sociedad mexicana ávida de entendimiento

2 comentarios:

  1. compañeros de Síntesis de Coyuntura una felicitación especial para Tomás el artífice de este formato y de las informaciones en este medio electrónico, además les deseo mucho éxito en su labor de difusión, saludos, Fernando Talavera

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  2. Compañeros de Síntesis de coyuntura, felicitaciones por tan excelentes artículos especialmente mi reconocimiento para Tomás Oropeza quien es el artífice de este medio de difusión por la red, un abrazo y que sigan publicando, Fernando Talavera

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