miércoles, septiembre 02, 2020

Para que haya paz se debe enjuiciar a ex presidentes En México, de modo frecuente y sistemático, el Estado ha cometido crímenes de lesa humanidad y ha violado los derechos humanos. Un primer paso, necesario, para alcanzar la justicia en el país es investigar y enjuiciar a los ex presidentes Echeverría, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña. Hasta ahora no hay algún paso contundente para acabar con ese gran pacto de impunidad y complicidades. Existen ya procesos contra Echeverría que se encuentran suspendidos por la complicidad de quienes gobernaban el país. No se puede someter a consulta la exigencia de castigo y juicio a los ex presidentes. Poner a "votación" la justicia es rehuir de la responsabilidad de Estado y es ser cómplice de la impunidad. Exigimos al Estado mexicano, a los poderes constituidos, según su esfera de competencia, que asuman sus responsabilidades e inicien o reactiven los juicios e indagatorias contra los ex presidentes y todos los funcionarios de Estado que hayan cometido crímenes contra el pueblo de México. Para alcanzar la paz es necesaria la justicia. Para que haya justicia es necesaria la verdad. Y para que haya verdad es necesaria la memoria. Por eso también, llamamos a la ciudadanía, a los pueblos y organizaciones sociales a organizarnos –aun en las difíciles circunstancias que nos imponen los tiempos– por estas demandas de verdad y de justicia. Comité 68 Pro Libertades Democráticas, Organización Campesina de la Sierra del Sur, Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Sección 22 CNTE-SNTE-Oaxaca, Coordinación de Pueblos en Defensa del Río Atoyac- Veracruz, Red Politécnica Plaza Roja, Sindicato de Estudiantes México y 25 colectivos más. Mariclaire Acosta, Norma Mesino Mesino, Gilberto López y Rivas, Ana Ignacia Rodríguez, Jacobo Dayan, Félix Hernández Gamundi, Javier Sicilia, Alejandro Álvarez Béjar y 500 firmantes más

miércoles, mayo 27, 2020


México. Contra la militarización y paramilitarización del país ...



 

Rechazo a militarización de México

En carne propia, los mexicanos sabemos que la presencia militar en las calles y a cargo de la seguridad pública es sinónimo de violencia y atropello de las garantías individuales y de los derechos humanos establecidos en la Constitución. Lo hemos padecido todos, siempre: los movimientos sindicales, el movimiento campesino, los estudiantes, el pueblo, sin distingo, hombres y mujeres, de todas las edades. Son muchas las historias de agresiones y violaciones brutales de los derechos de las personas. Para muestra dos botones bastan: 2 de octubre de 1968; Ayotzinapa (Iguala, Guerrero) en 2014. Y permanecen en la impunidad.
Al gobierno de México le decimos: ¡Así no! Y es buen momento para rectificar.
Comité 68 Pro-Libertades Democráticas, AC, Félix Hernández Gamundi