lunes, junio 20, 2011


RICARDO RODRÍGUEZ: ESTA LUCHA NO ES CUESTION DE PESOS Y CENTAVOS
(Entrevista)

Tomás Oropeza Berumen

Hoy sabemos que el decreto de liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLyF) por el gobierno panista tuvo la finalidad de avanzar en el proceso de privatizar la producción y distribución de la electricidad y al mismo tiempo destruir al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) una organización con casi un siglo de existencia.

Millones de usuarios se han convencido de que el gobierno de Felipe Calderón les mintió cuando justificó la antipopular medida con la promesa de que mejoraría el servicio. La realidad es que el servicio que ofrece la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es mucho más caro y deficiente que el ofrecido por la desaparecida CLyF.

La privatización avanza a pasos agigantados en la industria eléctrica. Según nota publicada en el diario La Jornada (19.06.011) la CFE tiene contratadas con compañías privadas obras por un valor de 37 mil millones de pesos para la construcción de subestaciones, centrales eléctricas y líneas de transmisión que deberán estar terminadas antes de que finalice el año electoral 2012. Esto no es coincidencia.

Mientras Calderón miente sistemáticamente asegurando que la electricidad no será privatizada la realidad es que ya 49.58 por ciento del fluido estratégico lo producen empresas privadas. Así lo asegura el Frente de Trabajadores de la Energía cuyos cálculos dicen que a nivel nacional la capacidad de generación eléctrica concesionada a la IP es de 168 mil 370.2 gigavatios hora.

Las tarifas eléctricas se han elevado por arriba de la inflación que calculada de abril del año pasado al mismo mes de 2011 fue de 3.36 %, en tanto que en las tarifas eléctricas se registró un encarecimiento de 7.2 % para uso doméstico. Además la compañía “de clase mundial” ha comenzado la instalación de medidores de prepago pese al rechazo de amplios sectores de la población que se niega a pagar su costo de hasta 6 mil pesos.

Para organizar la inconformidad con el ineficiente y carísimo servicio de la CFE surgió el Frente en Defensa de los Usurarios de Energía Eléctrica, que hace unos días informó que ha interpuesto más de 66 mil quejas de usurarios ante la Procuraduría Federal del Consumidor y que abundan los casos de recibos locos que han elevado las tarifas en algunos casos de 500 hasta once mil pesos.

En este marco la lucha de casi 17 mil electricistas y el plantón que mantienen en el Zócalo capitalino continúa bajo el ardiente verano, al mismo tiempo que se va acabando el tiempo del régimen panista que busca perpetuarse a toda costa para seguir entregando al país a la potencia del Norte y al gran capital. Empero no todo está perdido, nos dice Ricardo Rodríguez, a quien entrevistamos a principios de marzo pasado para dar a conocer las voces de los electricistas que no se doblegan y resisten al neoliberalismo.

Ricardo Rodríguez laboró hasta el 10 de octubre de 2009 en la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLyF) como personal de intendencia y tenía 5 años 4 meses de antigüedad con un sueldo mensual de 6 500 pesos.

--¿Cómo ha cambiado su vida en esta larga resistencia?

-- No contar con un ingreso fijo tiene consecuencias en la familia, aunque no era una cantidad muy grande la que devengaba, eso ha influido. Pero hemos ganado en otras cosas. El hecho de que estemos aquí reunidos es una muestra de que aun cuando no coincidimos en algunas cosas, tenemos un objetivo común: detener la política neoliberal del gobierno, poder luchar para por lo menos detenerla y en nuestro ámbito recuperar el empleo, nuestro contrato con el SME.

Agrega: “Yo pertenezco a un grupo que se llama Los Despobladores, es muy antiguo, existe en Europa hace muchos años y hace análisis. En México existe la Sociedad Mexicana de Fusión. Su premisa es que no nos vamos a reproducir mientras las condiciones de vida no sean las adecuadas. En Europa ese grupo es muy extendido.

--¿No tienen hijos?

--No. Esa es una forma de protestar en contra del sistema que estamos viviendo. Este grupo lo conocí a través de la Sociedad Mexicana de Energía de Fusión, cuando estudiaba en el IPN. Yo me quedé con la idea de que las condiciones en México no son adecuadas para la vida. Mucha gente en el sindicato me ha tildado de homosexual, de puto, etc.

Llevo muchos años en la lucha sindical y en otras luchas, desde que estaba en el politécnico, estudiando Ingeniería eléctrica.

--¿Le gusta leer?

--Me gusta mucho la novela y la ficción política.

--¿Cómo ve la situación dentro del SME?

--Hay que ser honesto. El sindicato nunca ha sido una estructura suficientemente democrática, porque la gente que lo forma no tiene suficiente formación política. El sindicato no ha acudido a otra gente para con mayores conocimientos para tomar sus decisiones. Se sigue la línea que tiene y de ahí no se mueve.

--¿Pueden hablar en las asambleas, se les toma en cuenta?

--Sí. Lo que pasa es que en México se tiene la cultura sufragista. La democracia en México es ir a depositar un voto, es nuestra máxima aspiración como democracia en este país.

--¿Sería una democracia acotada?

--Yo trabajé en una empresa privada y el sindicato que había era de la CROC y si la comparamos con el SME, entonces sí hay una democracias muy avanzada (dice riendo). En la CROC se manifiestas una opinión contraria a la del líder, inmediatamente se te aplica la cláusula de exclusión (se le despide).

--¿En el SME hay cláusula de exclusión?

--Sí pero hay mecanismos que pueden anularla. Pero de que existe, existe. Está en la Ley.

--¿A cuánto asciende la liquidación a que tendrías derecho?

--No lo he checado, pero serían unos 120 mil pesos. Pero no la voy a aceptar. No me parece que sea una cuestión de pesos y centavos. Creo que va mucho más allá. Sí creo que es importante que regresemos -dice tosiendo- . Estoy de acuerdo en que tengamos un empleo digno y bien remunerado, pero creo que es una demanda muy limitada.

--¿Cuál sería una demanda más importante?

--Creo que el sindicato debería articular una serie de negociaciones con otros sindicatos, para lograr que el trabajo en México sea reconocido socialmente, y que a través del salario le dé la dignidad que el trabajo merece.

--¿Pero si actualmente los electricistas del SME no tienen trabajo, cuáles serían sus demandas centrales?

--La reinstalación con un patrón sustituto, con su contrato, etc., pero nuevamente nos quedamos en el gremio. Lo que deberíamos hacer es no que se aumenten los salarios y beneficios al grueso de los trabajadores, sino que a los que tienen mayores salarios e ingresos se les bajen para que haya una involución (¡!). Creo que el SME está reivindicando que se vuelva a tener esos salarios, pero la demanda no debe ser que todo trabajador tenga un salario remunerador. Porque mucha gente se irrita porque sabe que hay quien gana más.

Una vez oí en una empresa donde trabajaba decir a un administrador que cómo era que algunos trabajadores ganaban más que otros, y que había que bajarles a los que ganaban más. El neoliberalismo nos ha inoculado la competencia. Y hay que competir no para que tengamos mejores condiciones, sino para estar al parejo...

--¿En el momento del decreto de liquidación de L y FC el sindicato tomó la decisión correcta? ¿O había otras opciones, por ejemplo retomar las instalaciones?

--Voy a hablar de mi situación personal. Yo estaba aturdido, porque ni siquiera sabía que en el plano jurídico podría haber una alternativa. Y hasta pensé en liquidarme porque mucha gente me dijo que ya no había nada qué hacer, pero alguien me comentó que había alternativas legales, políticas y de otro tipo.
Creo que la lucha con todos los defectos que tenga el sindicato, pues tarda. Yo no creo tener la solución en mis manos. No creo que haya una solución lineal, por eso planteaba que el sindicato tendría que ver con otros actores si hay una solución desde ese punto de vista. Creo que el sindicato se ha encerrado, se ha encriptado y sigue la misma línea de siempre: marchar, plantón, paro escalonado, sacarnos sangre, etc. La única propuesta novedosa fue la huelga de hambre.

--¿Qué tiene de novedoso? Eso se hace cuando los movimientos ya están muy debilitados.

-- Me lo he planteado muchas veces. Creo que el derrotero ese ya lo hemos transitado muchas veces, muchas organizaciones. El gobierno ya tiene los antídotos para ese tipo de acciones. Cuando a Salinas de Gortari un grupo de periodistas le dijo que los perredistas estaban marchando, están gritando en la calle y Salinas les dijo: “Ni los veo, ni los oigo”. Y todavía hay gente que propone la movilización como una forma insuperable de lucha. Cuando Salinas dijo eso expresó lo que pensaba de las marchas, plantones, etc. El antídoto ya estaba. Y nosotros seguimos transitando ese camino...

--¿Cómo crees que se puede triunfar?

--Creo que hay otras alternativas. El sindicato no se ha acercado con otros actores, por ejemplo en la facultad de Psicología o de Ciencias Políticas, donde podrían tener algunos elementos que nos dieran una sugerencia para conjuntar acciones con otras organizaciones. Creo que por ahí podría ser.

-- Cuando el gobierno tomó las instalaciones, les quitó la posibilidad de que ustedes se declararan en huelga y las tomaran -impidiendo su funcionamiento- y de ese modo presionaran al patrón, al gobierno. Ustedes se quedaron en el vacío.

--Si nosotros pudiéramos impedir la generación de energía eléctrica, impedir que los trabajadores que hacen las veces de esquiroles salieran a trabajar, por ahí podríamos hacer las veces de una huelga. Pero entonces el mismo usuario requiere del servicio y el gobierno ya se previno de esa posibilidad con la figura de la requisa. En marzo de 1987 se quiso hacer una huelga y el gobierno requisó argumentando que el servicio de energía eléctrica no se puede detener. Generaríamos un conflicto con la ciudadanía.

El trabajador jubilado Guillermo Padilla, quien además es maestro en Economía y profesor en la UNAM, agrega: “El gobierno desde antes del 10 de octubre de 2009 a las 22 horas, ya tenía el control de la generación. En ese momento el SME no habría podido apelar a la huelga de hecho, que todavía es un recurso contemplada por la LFT. Además nos informa que nuestro entrevistado laboró un tiempo en la secretaría de Gobernación y tuvo oportunidad de observar el comportamiento de algunos funcionarios de primer nivel, egresados de universidades privadas: del ITAM y Universidad Anáhuac.

--Esa gente tiene una ideología perfectamente despreciativa hacia los que no forman parte de su grupo social. Para ellos todo aquél que no le es afín es enemigo. Y lo que tratan de hacer es destruir a todos los que no forman parte de esa elite. Para ellos todos los que no forman parte de su clase son los nacos. Nos ven como unos sirvientes, incluidos los egresados de la UNAM. Para ellos son poco menos que tinterillos que van a hacer el trabajo sucio a Gobernación. Hay un desprecio absoluto hacia las gentes egresadas de las escuelas públicas. Considero fundamental que de alguna manera evitemos que esa gente que siga en el poder.

lunes, junio 13, 2011


VAMOS A SEGUIR EN PIE DE LUCHA HASTA VENCER

Tomás Oropeza Berumen

12.06.2011.- El pasado 10 de junio se cumplieron 20 meses de lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) desde la noche del 10 de octubre del 2009, en que fueron lanzados al desempleo 45 mil trabajadores por decisión del presidente de facto Felipe Calderón, quien decretó la liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.

A lo largo de esos meses de sufrimientos para las familias de estos obreros muchos han terminado por aceptar la liquidación que les ofreció el gobierno. Se han rendido por hambre, falta de convicciones, desesperación y por la tremenda presión de las campañas de la prensa escrita y electrónica que los tacha de violentos e intransigentes.

Alrededor de 25 mil trabajadores (más del 50 por ciento) se han retirado de la lucha, unos en las primeras semanas, otros más tarde. Pese a ello a la fecha cerca de 17 mil trabajadores siguen resistiendo y luchado por la creación de una nueva empresa que los recontrate como patrón sustituto, conservando el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) del SME y el pago de los salarios caídos. Ambas demandas son justas y la solución es viable porque la materia de trabajo sigue existiendo y cada día aumenta la inconformidad de miles de usuarios del servicio eléctrico con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) paraestatal que ha elevado exorbitantemente las tarifas y provoca apagones tan graves como el que hace unos días vivió Cuernavaca, Morelos.

Los que siguen de pie se han endurecido y adquirido experiencia política en esta lucha que se libra, según expresión de los sindicalistas, en los frentes legal, legislativo y político. En una pugna de clases que les ha enseñado a observar la naturaleza explotadora e injusta sobre la que se levanta la sociedad mexicana.
Hoy todos se han percatado de que el régimen tripartitita y supuestamente democrático mexicano está al servicio exclusivo del gran capital. Y saben que para triunfar necesitan mantenerse unidos en espera de la oportunidad de empujar en el momento oportuno para derrotar al gobierno panista, obligándolo a satisfacer sus demandas.

Carlos Alberto Vargas Valencia es un proletario a quien entrevistamos en marzo pasado, entonces llevaba 17 meses resistiendo y 15 días de plantón en el Zócalo capitalino soportando los rigores del invierno que no terminaba. A sus 40 años no se hace demasiadas ilusiones pero tampoco se rinde.

Este hombre que laboraba en la agencia de Contreras como ayudante de agente foráneo, cobrador, tomaba lecturas y hacía los contratos de la luz de la Luz y Fuerza a estas alturas lleva tres meses en campamento que el SME mantiene en el Zócalo de la capital mexicana. Conversamos con él y esto nos contó:

-- ¿Qué han conseguido con esta acción del sindicato?

--Fue un acuerdo de la Plenaria, donde participan las comisiones de trabajo y busca presionar al gobierno para que se siente a negociar. También es para que la gente se percate de que el problema no ha terminado, de que siguen las familias sin sustento económico. Es difícil porque los medios electrónicos nos han linchado, acusándonos de cerrar calles y perjudicar a terceros. Cuando realmente quien está perjudicando al país es el señor Felipe Calderón al cerrar nuestra fuente de empleo.

--¿Han sufrido algún hostigamiento de las autoridades del DF?

--No. sólo la madre naturaleza nos mandó una granizada hace unos días. Y los vientos, el granizo y el frío nos hicieron pasar un mal rato.

- - ¿Cómo era su vida antes del decreto de liquidación de la Comisión de Luz y Fuerza del Centro (CL y F), que planes tenías? ¿Y cómo cambió a partir de que te quedas sin empleo?

-- Cuando yo tenía 18 años y estudiaba en la Vocacional número 4 Lázaro Cárdenas del IPN, quería ser Ingeniero Electricista, pero trunqué mis estudios y luego entré a Luz y Fuerza porque se me presentó la oportunidad, mi padre trabajaba ahí y se acaba de jubilar. Comencé en el departamento de intendencia, en la agencia de San Pedro Mártir. Y ahí estudie para cambiarme a otro puesto donde duré 17 años y hace tres años logre un cambio a Agencias Foráneas y comencé a ganar un poco más, no tenía para lujos, pero mejoró la situación económica de mi familia, tengo dos hijos y mi esposa. Yo ya me sentía aliviado porque les podía dar a mis hijos una vida mejor. Y fue entonces cuando vino ese decreto ilegal de Calderón. Un amigo me llamó por teléfono y me dijo que viera el Noticiero de Milenio y veo que los soldados estaban entrando al edificio de Marina Nacional, pero yo creí que era porque habíamos estado haciendo manifestaciones para que se entregara la toma de nota a nuestro secretario Martín Esparza.

Pero luego comenzaron los telefonazos y empezaron a desvanecerse las esperanzas y comencé a pensar en lo que debíamos hacer. Mi familia me vio muy enojado y me pidieron que me calmara. Que primero viéramos qué estaba pasando. Yo estaba muy alterado, triste, desesperado y entonces nos fuimos al sindicato, eran las 12 de la noche.

--¿Cuánto ganaba en Luz y Fuerza?

--Mi salario era de 250 pesos diarios, tenía un préstamo de casa y me llegaban 1, 600 pesos a la semana, 6, 400 al mes y la verdad es que había muchas carencias.

--¿Y ahora como está la economía familiar?

--Ahora es peor. Hay situaciones familiares que le provocan enojo a uno, rencores. Se vive una situación familiar difícil porque no tengo un trabajo remunerado. Seguimos exigiendo nuestra reinstalación en una nueva empresa. Esto se podría conseguir por medio de dos vías, una por el poder legislativo o por el lado jurídico. Nosotros tenemos demanda por despido injustificado y por recontratación conforme a nuestro CCT por un patrón sustituto. Y ahorita lo que queremos es que se resuelva pronto este problema, que no se siga alargando. Hemos resuelto en el sindicato que no nos vamos a liquidar, pase lo que pase, no nos vamos a liquidar.

--Estámos viviendo una coyuntura electoral, este año hay elecciones, el próximo son los comicios presidenciales y la situación del país se vuelve cada día más delicada, más crispada. Podrían ocurrir cosas que movieran la balanza a favor de su lucha. Calderón está cada día más aislado y cada vez se descubre más de su servilismo con Estados Unidos. Wikiliks reveló hace unos días que el embajador norteamericano comentó que Calderón pagó caro haber acusado a los electricistas de ser perezosos. La dirección del SME participó recientemente con el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, responsable de la represión a los pobladores de San Mateo Atenco, en la que fueron asesinados dos jóvenes, golpeados salvajemente por la Policía Federal Preventiva decenas de activistas y violadas varias mujeres que apoyaban el movimiento. ¿Qué me dice de eso?

--Bueno, se marchó en una cabalgata al estado de México y en el interior del sindicato se manejan las cosas que hay que jugar en todos los escenarios posibles. No hay que dejar de usar un solo escenario por muy absurdo que parezca para algunos puede parecer inconveniente. La verdad es que aquí en México no se respetan los derechos ni de los trabajadores, ni de los ciudadanos y la gente no está informada. Se olvida de los problemas esenciales del país. Aunque les estén afectando, siguen con su vida normal, pero de todos modos hay consecuencias.

--¿Qué cambios has tenido en tu forma de pensar respecto a lo que es México, a lo que son los trabajadores? ¿Han cambiado sus ideas?

-- Sí han cambiado muchísimas cosas. Yo desconocía como puede llegar el ser humano a apreciar la solidaridad. Cuando uno tiene un dinero en la bolsa se olvida de los problemas de los demás, dices: allá ellos ¿no? Pero cuando te ves en medio de un problema como el que estamos pasando, dicen ¡Chin! Pues no hay dinero, se siente uno denigrado, maltratado, humillado. Pero eso hace más fuerte el alma y dices: me tengo que levantar, porque soy ser humano, tengo mis hijos y esposa y si no tenemos el carácter para salir adelante entonces se sigue la vía falsa que es el suicidio, como pasó con algunos de mis compañeros, que no tenían lo elementos para soportar la situación y se quitaron la vida. Yo conozco tres casos de compañeros de la resistencia. Y son casos muy tristes para sus familias. Ese es mi cambio. Y ahora si ves al de al lado sufriendo una injusticia, pues uno lo apoya, aunque la gente no te lo pida.

--En su lucha ustedes han empleado la tecnología de punta, el Internet, tienen Radio SME, etc.

--Tenemos tres estaciones de radio, Radio SME, que está en el local sindical, en Antonio Caso; otra está en Necaxa, Radio Turbina y otra que está en Hidalgo.

--¿Tienen apoyo de sindicatos de otros países?

--El comité ejecutivo nos ha dicho que en 35 países hay sindicatos que nos apoyan y están pendientes de lo que está pasando con nuestra lucha. Ya se han pronunciado en favor de nuestra lucha y también los mineros y Pasta de Conchos.

--¿Siguen embargados los bienes del sindicato y las cuentas bancarias?

--Sí, a pesar de que ya se le dio la toma de nota a Martín Esparza, el secretario general del sindicato. Pero se ha pedido a los bancos que den un informe de cómo se han manejado los recursos. Que se haga una auditoria, antes de tocar esos recursos económicos.

--¿En algún momento has pensado en pedir tu liquidación?

--¡No, para nada! Porque creo que el gobierno actuó ilegalmente y con racismo. Pienso que vamos a ganar porque tenemos la razón jurídica y moral. Yo ni siquiera vi mi hoja de liquidación.

--¿Qué pensaste cuando el gobierno ofreció la reinserción laboral con las franquicias, o como guardia de seguridad, de policía, porque decían que eran formas de autoempleo?

--Creo que no eran alternativas. Eran mentiras, ganchos para que nos liquidáramos y dijimos ¡No a las franquicias! ¡No al auto empleo! Porque nosotros ya teníamos un CCT desde hacía 96 años, que son derechos a los que vamos a renunciar nomás porque un Pelele liquida ilegalmente la empresa donde trabajábamos. Nosotros dijimos, primero quiérete a ti, no te vendas por unas monedas. No te vendas por una promesa que a final de cuentas fue una mentira. Porque yo les pregunto a los compas que se liquidaron si a ellos ¿Ya les dieron sus franquicias, si ya los contrataron en la CFE, si están dentro del CCT del SUTERM? Hasta donde yo sé, no hay uno solo. Por lo tanto estamos en el camino correcto y más temprano que tarde vamos a ganar.

--¿Después de 17 meses de lucha resistiendo se han perdido los Amparos que se interpusieron, qué piensa el Comité Ejecutivo de esto, parece que la lucha legal no prospera, por qué no se toman otras medidas?

--Creo que primero se tiene ver que con qué materia se cuenta para enfrentar al enemigo. Si en México realmente la gente estuviera informada yo estoy seguro de que los juicios no se llevarían años, sino que al enterarse de una injusticia la gente saldría a protestar y apoyar. Pero desafortunadamente el pueblo mexicano no alcanza todavía a entender que los neoliberales están saqueando al país. Y sigue imperando la actitud de que “mientras no me pase a mí, pues no hago nada”. Hay que tomar en cuenta esta realidad y también que los neoliberales tienen secuestradas las instituciones.

--Veo que sigue teniendo un alto nivel de confianza en el triunfo del movimiento del SME, ¿cómo haces para no desmoralizarse?

--Hace cuatro años enfrenté una crisis de soledad, estaba muy deprimido y con ansiedad. Me sometí a terapia y trabajé con mi espíritu y pensé que mis hijos y mi esposa son mi responsabilidad y eso me dio fortaleza. Gracias a la terapia superé esa situación y ahora creo que si logré salir de esa situación, con mayor razón puedo aportar mi esfuerzo en esta lucha en donde estamos enfrentando la injusticia. Vamos a seguir hasta vencer y rescatar para el pueblo de México lo que le pertenece.

A mí me parece que el destino de estos miles de hombres y mujeres que luchan casi en solitario contra un gobierno que está despedazando al país con su narcoguerra, está unido al de todos los que trabajamos y que ellos son el espejo donde podríamos contemplarnos si el capital sigue avanzando y destruyendo la propiedad pública y los sindicatos.