domingo, octubre 04, 2009

¡2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA!

Tomás Oropeza Berumen

México, 03.09.2009. – Al cumplirse 41 años de la matanza de Tlatelolco con que fue ahogado en sangre el movimiento estudiantil de 1968, el aniversario fue recordado por miles de estudiantes, trabajadores, campesinos e indígenas con manifestaciones en las más importantes ciudades del país.

En la ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Durango, Torreón, Chihuahua, Cd. Juárez, Puebla, Chiapas, Chilpancingo, etc. decenas de miles de estudiantes, trabajadores y campesinos acudieron a expresar su repudio al gobierno de Felipe Calderón, responsable de la miseria, injusticia, desempleo y violencia que se han extendido a todos los rincones de México.

En la capital decenas de miles de granaderos y policías disfrazados de personas vigilaron las columnas de manifestantes que arrancaron desde varios puntos, rumbo al Zócalo.

Las fuerzas de Marcelo Ebrard, el jefe de la capital, estuvieron armadas con sus uniformes de robocops, escudos y macanas para custodiar los comercios trasnacionales y bancos extranjeros de los peligrosos vándalos armados de botes de aerosol.

Las demandas del movimiento estudiantil, obrero y popular de este 2009 fueron: Cambio en la política económica del gobierno de facto calderonista; libertad para todos los presos políticos, castigo a los responsables de la matanza del 2 de octubre del 68; alto a la criminalización de los movimientos sociales; aumento al presupuesto educativo, apoyo al pueblo de Honduras, etc.

En la soleada tarde y en un centro histórico que fue desalojado por órdenes del jefe de gobierno perredista para que sólo quedaran los manifestantes y los granalocos en el escenario ocurrieron algunas escaramuzas y detenciones de jóvenes punketos, hechos que ocuparon todo el espacio de los noticiarios que nada informaron sobre las demandas de politécnicos, chapingueros, universitarios, electricistas y profesores.

Los merolicos sólo exhibieron las escenas de chavos rompiendo unas vitrinas y robándose unas botellas de mezcal. A eso redujeron los de Milenio, el canal de las estrellas y tv azteca su información “objetiva” con la que pretenden ocultar el creciente hartazgo del pueblo con gobierno panista y sus aliados del PRI.

Fue un dos de octubre raro, como raro es el ambiente que comienza a vivirse en el país donde ahora el ejecutivo de facto anuncia su maravillosa iniciativa para ponerles en charola de plata a los tiburones capitalistas los ahorros para el retiro de millones de trabajadores. Nada menos que 125 mil millones de pesos para que realicen obras de infraestructura. Carreteras, presas, cárceles, todo lo que sean negocio, aunque destruya la ecología y poblaciones campesinas. El dinero lo ponen los trabajadores, las ganancias serán para los empresarios más ricos del país que no arriesgarán nada. Y si algo sale mal los que se quedarán en la miseria serán los jubilados.
Algunas de esas empresas son: Carso Infraestructura y Construcción, Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (de Carlos Slim); Grupo Mexicano de Desarrollo; Empresas ICA.

Este año México tendrá una caída del 8 por ciento en el PIB; otros 625 mil trabajadores perderán sus empleos, según la Organización Internacional del Trabajo y la Comisión Económica para América Latina, organismos que también consideran que a nuestro país le irá peor que al resto de Latinoamérica por su dependencia de Estados Unidos donde el índice de desempleo ya se elevó al 9 por ciento.
Las remesas han caído 15.11 por ciento y ahora son las familias de los emigrantes las que envían dinero a Estados Unidos para que sus parientes se sostengan allá, mientras encuentran un empleo.

Hay 20 millones que no tienen ni para comer lo indispensable, según palabras de Calderón, quien de este modo confiesa el fracaso del modelito neoliberal y de todas las metas que su gobierno se ha propuesto. Como la guerra contra la delincuencia organizada que mueve recursos por 40 mil millones de dólares, según fuentes del gobierno estadounidense Dinero que esta en manos de los grandes capitalistas y banqueros del país y que es intocable.

En lo que va del año ya casi se alcanza la cifra de 5 mil ejecuciones “entre delincuentes “. En Chihuahua desde 1993 a la fecha van 603 mujeres asesinadas (37 por año) y 15 periodistas han perecido desde el 2000, siendo Norberto Miranda Madrid, en Nuevo Casas Grandes, el más reciente de la lista.

lunes, septiembre 28, 2009

EL CHANTAJE

Tomás Oropeza Berumen

México, 2009-09-27.- La campaña publicitaria de Felipe Calderón por imponer el paquete fiscal 2010 sigue desplegándose en todos los medios sin lograr convencer de sus imaginarias bondades a amplios sectores empresariales (cerveceros; académicos, la Consultora Merry Linch, el premio Nóbel de Economía 2003, Robert Engle), ni a los partidos políticos de la oposición que juntos hacen mayoría en el Congreso.

Desesperado Calderón y sus empleados, como el titular de la Sedeso Ernesto Cordero, sobrino del ex presidente Miguel de la Madrid, han recurrido al chantaje con su cantaleta de que “el tiempo se esta acabando para ayudar a los niños pobres” y que por tanto debe hacerse “algo”. Es decir aceptar el proyecto calderonista: IVA generalizado, aumento del 2 por ciento al ISR; impuesto del 4 por ciento a la telefonía e Internet; aumentos a los precios de gasolina, gas butano, diessel, electricidad, agua potable, etc.

El colmo ha sido la amenaza de que si no se aprueba el paquetazo 2010 no habrá vacunas para prevenir la influenza H/A1N1 y que 18 millones de mexicanos que se encuentran en pobreza alimentaria “tendrán que saltarse una comida al día”.

Nada se dice de que esas nuevos cargas fiscales repercutirán en un incremento en cascada de todos los precios y por tanto producirán una disminución del consumo, provocarán una contracción en las compras y una mayor recesión económica.

Para quienes tienen ingresos fijos todos estos impuestos implican una reducción del consumo. Y si sabemos que a menor ingreso se dedica un mayor porcentaje a la compra de alimentos, lo que pasará es que se reducirá el consumo de alimentos en las familias que ya de por si están padeciendo del aumento en los precios de estos.

Para muchos capitalistas el paquete económico provocará una disminución de sus ganancias, encarecimiento de sus productos, perdida de capacidad competitiva y hasta la ruina. Solo sobrevivirán los más fuertes y la vieja leyes de la concentración y centralización del capital seguirá su marcha junto al empobrecimiento creciente de la población.

El panorama en que se da la discusión en el Congreso esta marcado por una tasa de desempleo superior al 6 por ciento, inflación en servicios y productos de consumo popular y muestras diversas de hartazgo social, entre las que se encuentra el vandalismo y la violencia sin fin de la llamada guerra contra el narco. Además una serie de extraños acontecimientos están enrareciendo el ambiente. Nos referimos al “secuestro de una aeronave por un apocalíptico personaje del que una vez cumplida su misión nada se ha vuelto a saber; al caso del “asesino del metro Balderas”, quien se negó a declarar ante la justicia del DF y exigió hacerlo ante la justicia federal (¿Será porque confía en Genaro García Luna, titular de la SSP?) Así como la serie de atentados contra bancos y boutiques por supuestos comandos autónomos anarco-ecologistas. Asuntos que parecen cosas de lunáticos, pero que podrían servir como pretexto para que los panistas y las buenas conciencias exijan que el ejército patrulle las calles del DF.

El paquetazo de Calderón sólo busca cuadrar cifras, llenar un hoyo haciendo otros, pero no contribuye a reactivar la economía, a crear más empleos y mayor riqueza. Existen otras maneras de subsanar el déficit como lo ha demostrado el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, quien la semana pasada presentó al Congreso una propuesta que permite recabar 500 mil millones de pesos, 200 mil millones más que el plan del secretario de Hacienda Agustín Carstens.

El plan alternativo de López Obrador, líder del Movimiento en Defensa de la Economía Popular implica la reducción de los sueldos de los jerarcas del gobierno, cobrar impuestos a las grandes empresas que gozan del régimen de extensión fiscal, terminar con las millonarias pensiones a los ex presidentes, etc. medidas que atentan contra el régimen de privilegio encabezado por Calderón y que sólo podrán imponerse con la presión de un amplio movimiento popular.

Por cierto no debe perderse de vista el carácter limitado y keynesiano de la propuesta de AMLO que no va más allá de una distribución menos inequitativa de la riqueza, pero no cuestiona para nada la propiedad privada de los medios de producción y distribución. Esa tarea toca hacerla a un proletariado sin cabeza y a sus organizaciones revolucionarias por hoy inexistentes.